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El primer capítulo de los Yoga Sūtras, llamado Samādhi Pāda, es el punto de partida del camino yóguico. Aquí, Patañjali no busca definir el yoga como una técnica, sino revelar su propósito más profundo: el estado de unión interior que surge cuando la mente se aquieta.


Su enseñanza comienza con una frase que resume toda la filosofía del yoga:


> Yogaś citta vṛtti nirodhaḥ — El yoga es la cesación de las fluctuaciones de la mente.




En pocas palabras, Patañjali nos invita a comprender que la causa del sufrimiento humano no está en el mundo exterior, sino en la inestabilidad de la mente.

Cuando los pensamientos, deseos y emociones se agitan sin dirección, perdemos claridad y actuamos desde la confusión.

El yoga, entonces, es un proceso de observación y silencio interior que nos devuelve al centro, al lugar donde la conciencia se reconoce a sí misma.


🌿 La mente como espejo


Patañjali compara la mente con un espejo: cuando está turbia o agitada, no refleja con precisión la realidad; cuando está limpia y quieta, revela la luz del ser interior.

Esa quietud no se alcanza forzando la mente a callar, sino entrenando la atención, la disciplina y la presencia.


En el Samādhi Pāda, Patañjali describe distintos niveles de absorción meditativa (samādhi), pero lo esencial no es la teoría, sino el recordatorio de que la verdadera práctica del yoga comienza cuando la mente deja de identificarse con sus contenidos.


✨ El propósito del yoga


El Samādhi Pāda nos recuerda que el yoga no es un fin en sí mismo, sino un medio para reconocer nuestra naturaleza más pura y estable.

Cuando el ruido mental se disuelve, lo que permanece es una conciencia clara, silenciosa y libre: eso es samādhi, la unión con lo que realmente somos.



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En La Estación Yoga, este capítulo nos inspira a mirar la práctica desde otro lugar: no como una búsqueda de logros, sino como un arte de volver, una y otra vez, a la quietud que habita detrás de cada respiración.


🌙 ¿Qué pasaría si por un instante dejaras de intentar cambiar lo que sentís, y simplemente te quedaras observando el movimiento de tu mente hasta que vuelva a descansar en sí misma?


✨ En el próximo artículo exploraremos el segundo capítulo, el Sādhana Pāda, donde Patañjali revela el camino práctico del yoga: las disciplinas, los pasos y las actitudes que nos conducen hacia esa quietud interior.


 
 
 

El Yoga Sūtra es una de las obras más antiguas y trascendentes de la tradición del yoga. Fue compilado por el sabio Patañjali, alrededor del siglo II a.C., y reúne en 196 aforismos (sūtras).


La palabra sūtra significa literalmente hilo. Cada uno de estos hilos es una idea condensada, que, al entrelazarse con las demás, forma un tejido filosófico que guía hacia el autoconocimiento.


Patañjali no describe un yoga físico, sino un proceso de transformación interior. Su enseñanza parte de una premisa simple y profunda:


> Yogaś citta vṛtti nirodhaḥ “El yoga es la cesación de las fluctuaciones de la mente.”

Cuando la mente se aquieta, la percepción se vuelve clara, y el ser humano puede reconocer su verdadera naturaleza: calma, lúcida y libre de condicionamientos.


En los Yoga Sutras, el yoga se presenta como una filosofía práctica, no como una religión ni una serie de dogmas o mandamientos. Es un camino que combina disciplina, observación, ética y devoción.

Patañjali organiza los Sutras en cuatro capítulos:


1. Samādhi Pāda — La naturaleza del yoga y de la mente.



2. Sādhana Pāda — La práctica y el camino de ocho pasos (Aṣṭāṅga Yoga).



3. Vibhūti Pāda — Los poderes o capacidades que surgen del dominio mental.



4. Kaivalya Pāda — La liberación o independencia espiritual.



Aunque fue escrito hace más de dos mil años, hoy su mensaje sigue vigente: el bienestar no depende del control externo, sino del orden interior.


En nuestra práctica de yoga retomamos estas enseñanzas para integrarlas a la vida: como una raiz que nos jala para volver a lo esencial, aquietar la mente y reencontrarnos con lo que permanece cuando todo se detiene.


✨ En el próximo artículo exploraremos el propósito del primer capítulo, el Samādhi Pāda, donde Patañjali nos invita a comprender la mente y el estado de unión que define la verdadera esencia del yoga.


Mientras tanto te dejo esta pregunta, 🌙 El yoga es la cesación de las fluctuaciones de la mente. el silencio entre un pensamiento y otro… ¿qué descubrís en ese espacio?



 
 
 

Actualizado: 2 jun. 2024

1. SE HONESTA/O: Escribí, llamá o acercate al estudio de yoga y pedi que te recomienden un tipo de clase que sea adecuado para vos. Contales tu historial de actividad física, si tenés lesiones o limitaciones de algún tipo. Incluso con clases de yoga suave, es importante que el profe sepa que es apropiado para vos.

2. SÉ PUNTUAL: Esto te permitirá instalarte, saber dónde está el vestidor y acostumbrarte a la energía del lugar. Si entras corriendo a una clase de yoga traerás toda tu ansiedad al mat. Trata de no aumentar el estrés de principiante llegando tarde.

3. PRESENTATE: Animáte a presentarte y hazle saber a tu profesor que sos nueva/o. No sientas timidez: es lo mejor que puedes hacer por vos, y por el profesor que podrá así, por ejemplo, ofrecerte algunas posturas con modificaciones útiles pensadas para vos.

4. ELEGÍ UN BUEN LUGAR: Asegurate, sobretodo en tus primeras clases de colocar tu mat donde puedas escuchar y ver bien al profesor.

5. ESTABLECÉ UNA INTENCIÓN: La mayoría de las clases de yoga comienzan con un momento para respirar y centrarse antes de comenzar con las posturas o asanas, Considerá usar este tiempo para establecer tu propia intención. Por ella llegaste hasta esta clase de Yoga!

6. ESCUCHÁ A TU CUERPO: Probablemente descubras muchas sensaciones nuevas. Hacelé saber a tu instructor si en alguna postura sientes dolor o incomodidad. Si lo necesitas descansá, respirá y luego volvé a la práctica.

7. NO TE COMPARES: El yoga no es una competencia. No se entregan calificaciones. Nadie gana ni pierde. Practicamos el progreso, no la perfección. Si tu vecino puede profundizar en una postura mas que vos, probablemente lleva más tiempo practicando.

8. DISFRUTA DE TU SAVASANA: Savasana (la postura final, tendidos boca arriba) puede ser la postura más difícil de la clase. La idea "detener los pensamientos" en savasana es errónea. En lugar de eso, solo observalos, dejalos pasar y luego volvé a enfocarte en tu respiración.

9. VOLVÉ A LA CLASE: El yoga es una práctica de acumulación. Con cada clase que tomes, su impacto en tu vida seguirá aumentando. Así que si el yoga no te produce un "clic" de inmediato, dale más tiempo. La práctica del yoga nos pone cara a cara con la extraordinaria complejidad de nuestro propio ser y a veces no es fácil enfrentarla.


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© 2018 para Andrea Rotondo. Creado con Wix.com

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